CO2 Revolution ha sido seleccionada en el programa DESAFIA San Francisco para llevar su modelo de negocio a Estados Unidos. 

Hace seis años, Juan Carlos Sesma, un emprendedor navarro dio en el Monasterio de la Oliva con la idea de la startup CO2 Revolution, mientras plantaba semillas junto a un fraile. Hoy, la empresa cruza el charco hasta California trasladando su historia del monasterio al ecosistema tecnológico de Silicon Valley 

Después de cinco años de trayectoria, CO2 Revolution, pionera en la regeneración verde de bosques con un método revolucionario a nivel mundial, combinando la biotecnología con sistemas tradicionales de plantación, inicia ahora su proceso de internacionalización comenzando por California. La compañía ha sido seleccionada entre cientos de candidatas en el programa DESAFÍA San Francisco para su edición de 2022 donde llevará a cabo un plan de inmersión y acompañamiento con el objetivo de escalar su modelo de negocio a nivel internacional e introducirse en el mercado norteamericano.  

Esta iniciativa está organizada por ICEX, organismo adscrito al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, con la colaboración de Mind The Bridge, la firma de innovación especializada en startups, así como Red.es y la Oficina Económica y Comercial de España en Los Ángeles. En dicha actividad CO2 Revolution tendrá la oportunidad de conocer en profundidad el ecosistema tecnológico de Estados Unidos y en particular aquel de Silicon Valley, gracias al fomento de la generación de oportunidades comerciales y de colaboración. 

Con este programa se inicia el proceso de expansión de CO2 Revolution, que prevé un crecimiento notable durante el próximo año, tanto por la parte de internacionalización como en los beneficios esperados debido al aumento de la demanda. La empresa planea realizar un mayor número de reforestaciones, y pronostica un robustecimiento en el mercado de bonos de carbono. De este modo, el proyecto que nació con una plantación en la huerta del Monasterio de la Oliva en Navarra experimentará un desarrollo geográfico difundiendo su misión de combatir el cambio climático a nivel global.   

Hasta la fecha la compañía ha plantado un millón y medio de árboles, en más de 1.200 hectáreas, incluyendo la campaña de reforestación de este año. Gracias a ello, ha logrado obtener hasta 300.000 toneladas disponibles de CO2 con su contribución a la creación de sumideros de carbono como son los bosques. Además, CO2 Revolution genera beneficios no solo medioambientales, sino también sociales y económicos. En colaboración con fundaciones y ONGs, varios proyectos de reforestación han sido ejecutados por personas en riesgo de exclusión social. Asimismo, gracias a sus actuaciones la empresa consigue impulsar el empleo local y fomentar el desarrollo rural.  

Crear un impacto positivo en la sociedad es uno de los pilares que rigen el modelo de negocio de la compañía y como tal se hace constar en su código ético, que define la misión, visión y principios éticos reguladores en el desarrollo de la empresa, entre los que se incluyen la deuda cero y el pago inmediato a proveedores. CO2 Revolution actúa en línea con valores como la empatía, el esfuerzo, la eficiencia o la honestidad cuidando sus relaciones con socios, clientes y proveedores siempre en pos de mantener sus objetivos de sostenibilidad.  

 

Del Monasterio a Silicon Valley una historia con alma sostenible contra la lucha del cambio climático. 

En 2016, Juan Carlos Sesma preocupado por los devastadores efectos de los incendios y las sequías comenzó a idear el proyecto de CO2 Revolution. Con la ayuda de Enrique, fraile cisterciense del Monasterio de la Oliva comenzó a realizar pruebas de plantación en los aledaños del templo con las primeras semillas pre-germinadas que más tarde evolucionarían en las iSeeds, un elemento clave para la reforestación masiva y eficiente.  

Teniendo en mente el propósito de dar buenos frutos a la sociedad y dejar un mundo mejor a las próximas generaciones, en 2018 se constituyó la compañía con la misión de combatir el cambio climático. Para ello se definieron dos objetivos. En primer lugar, la generación de ecosistemas a gran escala mediante la plantación de árboles, arbustos y pastos de especies autóctonas y biodiversas. En segundo lugar, la reducción de emisiones de CO2 de la atmósfera a través del cálculo y compensación de la huella de carbono de empresas para mejorar su estrategia de sostenibilidad. Todo ello buscando siempre la máxima eficiencia y rentabilidad.  

CO2 Revolution pasó de ser un pequeño proyecto a una empresa innovadora que apuesta por la inversión en I+D+i. Destaca particularmente en el campo de biotech, gracias a la creación de las iSeeds, semillas reforzadas en laboratorio con alta capacidad de germinación, que cuentan con un informe privado previo positivo de patentabilidad. Estas semillas inteligentes son lanzadas desde drones para alcanzar terrenos de difícil acceso donde no se podría plantar con métodos tradicionales. También es pionera en fintech por su introducción en el mercado voluntario de carbono, generando este tipo de créditos para impulsar las finanzas sostenibles en el sector empresarial.